11 de abril de 2008
De acuerdo a la secretaría municipal de Salud de Rio de Janeiro, epicentro de la epidemia, en la última semana fueron confirmados 1.929 casos, lo que elevó el número de enfermos a 45.463.
La epidemia de dengue en el estado de Rio de Janeiro, donde desde inicio de 2008 murieron 79 personas y hay 75.000 infectados, "ya causó prejuicios" a sectores relacionados con actividades de turismo, al menos así lo admitió la ministra de Turismo brasileño, Martha Suplicy, según quien los casos de dengue en Rio "inhibieron" la llegada de turistas.
"Hubo impacto (en el turismo). Aún no tenemos los números, pero apenas empezó la epidemia sentimos la repercusión, sobre todo en España, Portugal e Italia. En Argentina también, pero menos", dijo Suplicy, el mismo día en que fue confirmada la primera muerte por dengue en Pernambuco, noreste de Brasil.
Ante el avance de la enfermedad que puede provocar la muerte en apenas 48 horas, la ministra destacó que "el problema es realmente serio (...) no podemos tapar el sol con un colador. El problema es realmente serio. El ministerio de Turismo envió a sus oficinas en el exterior datos sobre esta realidad".
Según datos oficiales, diez capitales brasileñas, entre ellas Fortaleza, Recife y Maceió, están en "estado de alerta" ante un posible brote de la enfermedad. Sin embargo, el epicentro es Rio de Janeiro (la capital turística de Brasil), donde desde el 1 de enero 46 personas han muerto de dengue, en su mayoría niñas y niños menores de 11 años.
De acuerdo al último boletín de la secretaría municipal de Salud de Rio, en la última semana fueron confirmados 1.929 casos de dengue en la ciudad, lo que elevó el número de enfermos a 45.463.
El número de muertos por dengue en Rio de Janeiro puede aumentar rápidamente en los próximos días, ya que las autoridades investigan 80 decesos sospechosos de haber ocurrido por esa enfermedad.
Ansa