17 de junio de 2008
El país nipón es uno de los pocos países industrializados donde la sanción no fue abolida.
Tres hombres condenados por asesinatos fueron ejecutado en la mañana de hoy martes en Japón, informó el Ministerio de Justicia en Tokio.
Un hombre de 45 años fue ahorcado por el asesinato de cuatro niñas 1988 y 1989 en Tokio y la vecina provincia de Saitama, mientras que otro de 37 años fue condenado a muerte por un robo con homicidio. Ambos fueron ejecutados en Tokio.
En tanto, un hombre de 73 años, que murió en la horca por el asesinato de dos mujeres en 1985 y 1990 para cobrar el dinero del seguro, fue ejecutado en el centro de detención de Osaka.
Con estas tres ejecuciones, la cifra de condenas a muerte llevadas a cabo estando en funciones el ministro de Justicia Kunio Hatoyama subió a 13 desde que asumió el cargo en agosto pasado.
Japón es uno de los pocos países industrializados en los que la pena de muerte no fue abolida. Los condenados son informados en la mañana de su ejecución.
En las cárceles del país hay 103 presos condenados a muerte, que esperan la ejecución de su sentencia.