12 de noviembre de 2008
Andrés Muñoz Soto debía presentarse ante tribunales el próximo 2 de diciembre. Allí sería acusado del homicidio y ataque sexual de dos niñas de seis y siete años.

Foto: Miguel Ángel Bustos
Con una sábana amarrada a un inodoro al interior del penal de Llancahue, se suicidó en horas de anoche Andrés Muñoz Soto, de 56 años, acusado del homicidio y ataque sexual de dos niñas de seis y siete años en febrero pasado en Valdivia.
Tras conocerse el hecho, un grupo de vecinos de la población Los Avellanos, donde se cometió el crimen, atacaron la casa del imputado y prendieron fuego a su automóvil, el que debió ser apagado por el carro lanzaagua de Carabineros.
Personal de Investigaciones, junto a la fiscal Tatiana Esquivel, trabajaban anoche en la celda donde se perpetró el suicidio, hecho que se produjo a pesar de que el sujeto era uno de los internos que contaban con mayor vigilancia al interior del penal.
El detenido debía presentarse a juicio oral el próximo 2 de diciembre, y la fiscalía estaba solicitando la pena de cadena perpetua calificada y 15 años por abuso sexual de menores.
Sofía Sarabia (6) y Camila Godoy (7) desaparecieron la noche del 27 de febrero y fueron encontradas a la mañana siguiente muertas en el sótano de la casa de Muñoz Soto.