11 de agosto de 2008
Un estudio encargado por el Consejo de Innovación al Boston Consulting Group plantea que, para el mismo nivel de precios, la calidad de la banda ancha en Chile está por debajo de países de la OECD.
"Desde el año '91 Chile se caracterizó por ser innovador y líder en desregulación y competencia, y eso se acabó", asegura enfático el presidente del Consejo de Innovación y ex ministro de Obras Públicas, Eduardo Bitran, en alusión a las conclusiones de un estudio sobre el sector telecomunicaciones licitado por el consejo y que realizó en el primer semestre de este año el Boston Consulting Group (BCG). Entre las conclusiones más relevantes -que fueron compartidas con la Subsecretaría de Telecomunicaciones- destaca que la calidad de la banda ancha en Chile está por debajo de países pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD).
Según el documento, a fines de 2007 sólo el 13% de las conexiones de banda ancha -es decir, sobre 128 kilobytes por segundo (Kbps), según la definición de Subtel- es mayor a 1 Mbps, que es lo que en algunos países desarrollados se considera banda ancha. "Para el mismo nivel de precios, la calidad que uno obtiene en Chile es menor que la obtenida afuera", comenta Bitran.
COMPARACIÓN REGIONAL
A nivel regional, nuestro país se situaba a junio del año pasado en un lugar rezagado en términos de conexiones con velocidades mayores a 1 Mbps. En Brasil un 26% de las conexiones son mayores a esa velocidad; en Argentina un 24% y en Colombia un 9%, mientras que Chile aparece con un 8%. "Eso se debe a la falta de competencia, no vamos a decir que es un problema de ingreso", agrega Bitran. Con el aumento de velocidad anunciado por la industria en marzo, "Chile podría alcanzar el liderazgo a nivel regional", indica el informe.
El estudio también señala que en materia de banda ancha Chile es "caro, tiene baja cobertura y baja calidad. Esto es relevante en nivel de entrada al servicio, es decir, usuarios de menor nivel de ingresos, que buscan un servicio de menor velocidad", dice Bitran, quien añade que las compañías han seguido una estrategia en que se han mantenido altos los precios de entrada. ¿El resultado? "Los sectores de más bajos ingresos están afectados por tarifas más altas que los países benchmarks -o de comparación- que toma el estudio", añade.
Al mirar los datos de tarifas mensuales de banda ancha por Mbps se aprecia que en el precio de entrada al mercado (piso), Chile está muy cerca o por arriba de los 21 países considerados. "Esperábamos que hubiera una caída de precios en estos segmentos y que eso aumentara la penetración, y eso no ha ocurrido.
En Chile existe la infraestructura para entregar banda ancha a una buena parte de la gente o empresas que no lo tienen, pero las compañías operan, y esto es una hipótesis, con una filosofía de discriminación temporal: van descremando el mercado que tiene mayor disposición a pagar a lo largo del tiempo", señala el presidente del consejo.
DIFERENCIAS POR SEGMENTO
Una de las principales falencias del sistema, a su juicio, es que no hay una oferta segmentada de banda ancha para sectores de ingresos medios bajos. "En vez de decir hay que subsidiar esos hogares, hay que generar competencia", añade Bitran, "y guardar los subsidios para áreas aisladas y zonas donde tecnológicamente es más difícil".
El documento revela también que la mayor penetración la tiene la Segunda Región, con 14,2% de los hogares, y la peor la tiene la Séptima, con 3,2% de los hogares.
Además, el estudio arroja -según una encuesta a 2.000 hogares efectuada por el BCG a nivel nacional- que "el 35% perteneciente al nivel económico D indica que la razón para no tener internet es precio, y otro 32% dice que no tiene computador. Sólo un 8% dice que no le interesa o no lo necesita", cuenta Bitran.
El documento señala que "la brecha es máxima para internet banda ancha", ya que cuatro de cada cinco hogares ABC1 tienen banda ancha (80%), mientras que sólo uno de cada 18 lo tiene en el segmento DE (5,5%).
Con estos resultados, el consejo estudiará la estrategia que siguen países como Australia, para definir una propuesta. "Como hay barreras de entrada por uso de cables, ya sea de VTR o Telefónica, la telefonía inalámbrica se constituye como una oferta competitiva, especialmente para los sectores de menores