23 de septiembre de 2008
Se trata de una estructura de 36 mil kilómetros de alto y que reduciría los costos de los lanzamientos espaciales. Los avances en nanotecnología permitirían que en un plazo no mayor a 10 años estuviera funcionando.
Llegar al espacio sin necesidad de volar y presionando sólo un botón es una idea digna de aparecer en libros de ciencia ficción. Sin embargo, un grupo de científicos japoneses pretende hacerlo realidad con la construcción del primer ascensor espacial, una colosal estructura de 36 mil km de altura que, de lograrse los descubrimientos necesarios, significará un cambio sin precedentes en la historia de la exploración espacial.
El proyecto -impulsado por la Asociación Japonesa del Elevador Espacial, que agrupa a varias universidades niponas e investigadores- tendría un costo de US$ 9 mil millones. "Al igual que hoy viajamos de país en país, cualquiera podría desplazarse en el elevador hacia el espacio", indicó Shuichi Ono, director de la asociación, al diario británico Times.
La ambiciosa iniciativa pretende crear un elevador que permita ascender hasta una altura de 36 mil kilómetros, conocida como la órbita geosincrónica y que permite que un objeto gire alrededor de la Tierra, pero que parezca inmóvil si se le observa de un punto fijo.
Para ello se necesita generar un cable o lazo de dichas dimensiones y que, además, sea capaz de soportar el peso de un satélite, de una tripulación o incluso una nave espacial sin romperse. Los científicos estiman que debe fabricarse un tipo de nanotubo de carbono que sea 180 veces más resistente que el acero. Hasta ahora, experimentos hechos por la Universidad de Cambridge han logrado material 100 veces más fuerte.
"Una alternativa es usar tecnología que se emplea en los trenes bala. Los nanotubos de carbono son buenos conductores de electricidad, por lo que un segundo cable podría proveer energía", agregó Yoshio Aoki, profesor de ingeniería de la U. de Nihon. En noviembre, Japón hará una conferencia internacional para definir un cronograma de construcción.