12 de noviembre de 2008
El ariete de la Real Sociedad, Iñigo Díaz de Cerio, señaló que Zigor, portero del Eibar y quien le produjo la grave lesión, "no tuvo culpa de nada".
Iñigo Díaz de Cerio, compañero de Claudio Bravo en la Real Sociedad, y que hace unos días protagonizó una de las imágenes más dolorosas de la temporada al sufrir la fractura de tibia y peroné, exculpó al portero del Eibar, Zigor, quien le produjo la lesión de gravedad.
Esta mañana, el delantero fue dado de alta en el hospital donde fue operado el pasado domingo, oportunidad donde ofreció una conferencia de prensa donde se refirió al jugador que le propinó el golpe: "No tuvo culpa de nada", declaró.
Además, Díaz de Cerio recordó que el mismo Zigor y varios de sus compañeros fueron a visitarlo tras la intervención, estuvieron "echando risas" e incluso acordaron volver a verse pronto en un terreno de juego.
El jugador de la Real Sociedad comentó también que vio las imágenes de su fractura doble el mismo sábado y que mientras estaba frente al televisor se iba "poniendo nervioso" según se acercaba el momento del choque tratando "mentalmente de que éste no llegara a producirse".
En todo caso, el ariete reconoció que no quiere volver a ver la jugada y que ahora su único objetivo es recuperarse, para lo cual no se ha marcado plazo porque dependerá en buena parte "de las sensaciones y confianza que uno tenga".